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Estaba aquello de presonal ¡a reventar!, paecia la fin der mundo, del
trajin qu′habia, juera y drento del Pabellón, habia qu′hacer feligranas p′andar p′allí . Al remate t′ol mundo s′acomodó, queando el sitio, bastante, holguero p′al servicio.
Cuando t′ostaba ¡de lo bien!¡Lo que fartaba p′al duro! allegó el apagón y se queo to ascuras. Y me dijo el "Molinero" qu′estaba asentao en mi mesa -miá tu que si no guerve la lus- y yo no mu convencio l′animé dijiendole- ¡enga hombre! no tengas recelo, est′osta enjaretao en "menos que canta un gallo"-,Y la lus allegó deseguida.La culpa jué del airazo, tan juerte, qu′hizo un güen rato.
Dempues habieron dos o tres apagones mas y y′astabamos cuasi buscando espalmatorias cuando s′arreglo tó y la mamprendimos con los platos de comia a "dos carrillos y pelota enmedio",¡Estaba to de lo güeno!.¿Amos pa chuparse los deos!
Me gustó esto de arrejuntarse con comia por encomedio. Jace las runiones mas diviltias y s′escuchan parrafás, de gente entendia, en pulitica y otros menesteres y tranimientras jalabamos sonaba una musiquica que ¡Vaya usté con Dios!.Te ponía el pelo como el′alambre.
Naide pue icil que l′Arcardesa, n′ostuvo acompañá, porque no cabia ni un alfiler. En cuanto a la manduca, la servian a petrolás y echando jumo y nus lo comiamos tó rabiculao, pero deseguida renchian y queó pa dar y vender.
Un sempatizante cuando m′iba, dijo: to bien, disca la siguridá.
Er Machero |